Aunque licenciarse de comunicador no era su primera intención, dedicarse a la producción audiovisual fue uno de sus muchos intereses que logró encontrar dentro de la carrera. Valentín Gutiérrez de 22 años originario de Guayaquil, desde los siete años siempre tuvo el presentimiento de querer ser pintor. Fue un año más tarde, cuando comenzó a realizar sus primeros trazos en papel que supo lo que realmente le apasionaba.
No tenía los conocimientos, ni la habilidad, mucho menos los medios, pero la idea quedo arraigada a él.
Dentro de sus muchas inspiraciones del momento, y que aún perduran, han sido las caricaturas, ya que se volvieron fuente principal de motivación y perfección en sus trabajos, de hecho, fue mucho el cariño que hasta la fecha es fanático abiertamente de muchas caricaturas del siglo XX.
A la edad de 15 años recibió sus primeras clases de dibujo impartidas por un docente en su institución. Valentín comentó "al ser muy poco los estudiantes que se instruían con él, pude aprovechar al máximo las clases. El profesor dedicaba su tiempo a cada uno de nosotros." Fueron esas bases lo suficiente para lograr una evolución notoria en la técnica de coloreado, lo que hoy representa una marca personal para él, logrando diferenciarse de otros artistas.
La experiencia recolectada durante tantos años, siendo un joven autodidacta, ha potenciado su habilidad de coloreado. Dentro de sus especialidades que considera perfeccionadas, los colores son una fuerte característica muy bien manejada, prefiriendo estilos combinados entre la acuarela y lápices.
Aunque la idea de estudiar profesionalmente Bellas Artes o alguna carrera semejante cruzó por su mente, los estudios del bachillerato absorbieron todo su tiempo, las horas que dedicaba a practicar la pintura se terminaron y con el pasó del tiempo desistió de seguir intentándolo. Fueron 3 años que dejó por completo su don artístico, no se sentía lo suficientemente bueno, todos parecían ser mejor que él lo que causo mayor desmotivación. Para los 19 años retomó con fuerza la pintura y no ha parado desde entonces.
Pese a la situación que vive el arte en Ecuador, Valentín Gutiérrez hace uso de muchas herramientas para potenciar sus ventas usando plataformas como TikTok e Instagram. Un consejo particular de su parte fue "Voy al malecón con mis materiales, empiezo a buscar un lugar cómodo para pintar y la gente se ve interesada en lo que hago. He podido cuadrar muchas ventas con ese método, varios piden mis redes sociales para seguirme, lo que también es muy bueno."
Estudiar otra carrera artística es una demanda de constancia y tiempo, de tal forma Gutiérrez prevé sí tomar más cursos hasta especializarse en sus intereses de pintura. Duda dejar de lado el arte, debido a que se ha vuelto parte de su vida y una habilidad digna de mostrar.